Sí; en muchas ocasiones las actuaciones necesarias para acabar con un problema de contaminación acústica no se encuentran en constatar su propia emisión o inmisión, sino en irregularidades urbanísticas (de licencia de obra o actividad) cuyo cuestionamiento en absoluto requiere de una medición acústica.

Sin perjuicio de esto, sí son recomendables, pero siempre es importante realizarlas una vez se ha determinado por un profesional jurídico el cauce legal en que se emplearán; en ocasiones se cae en el error de pensar que una medición acústica, por sí sola, pone solución al problema porque es “irrebatible” y acredita supuestamente un problema ante el que se debe actuar, pero a la contra lo relevante será el tipo de medición a realizar (emisión, inmisión, aislamiento, ruido de impacto, ruido aéreo, etc.) y cómo y dónde se va a emplear; nosotros le asesoramos.