Lo primero que debe hacer es buscar asesoramiento legal especializado para determinar cuales son las posibles vías de actuación y el responsable, directo o indirecto, frente el que actuar.
Una vez determinado el origen y posibles responsables del problema, habrán de dirigirse las reclamaciones pertinentes; parece sencillo, pero en ocasiones no lo es.
Muchas veces nos encontramos con que, pese a meses o incluso años de quejas y reclamaciones, estas han resultado en vano pues no se han dirigido al ente adecuado y, sobre todo, por el motivo adecuado.